Estudié la carrera de Ingeniero en Control y Computación en la UANL en Monterrey, Nuevo León.

Mi carrera más que a computación está enfocada a la electrónica.

En ese tiempo en la generación fuimos solo cuatro mujeres egresadas.

Afortunadamente tuve la oportunidad de trabajar en varios puestos relacionados con mi carrera en la ciudad de Monterrey.

Al poco tiempo me casé y cambié de residencia a Gómez Palacio, Dgo.

Desafortunadamente aquí si surgieron problemas al buscar trabajo en el área de electrónica por ser mujer, en ese tiempo en los puestos de trabajo se especificaba claramente que serian ocupados por el sexo masculino, hoy en día es diferente ya la mujeres podemos ocupar cualquier puesto en Gómez Palacio. Gracias al cielo por quitar esa mentalidad.

Con problemas y todo conseguí desarrollarme en puestos enfocados a mi carrera.

Llegaron mis hijos y tuve la gran fortuna que tenemos los que estudiamos una carrera universitaria de tener un abanico de opciones de trabajo: En la iniciativa privada, en el gobierno, en un negocio propio, en la docencia, etc.... Yo elegí la Docencia por lo benévola que es en sus horarios y tiempos y así poder atender a mis hijos que son los tesoros de mi vida.

Hasta la fecha no me arrepiento de esta elección ya que puedo aplicar mis conocimientos en electrónica sin descuidar mi familia.

Pienso que ser docente es una gran responsabilidad; ya que en nuestras manos están jóvenes que necesitan tener su mente trabajando para alejarse de todos los problemas que el mundo esta viviendo.

Siento que debemos cuidar mucho nuestras actitudes frente a los alumnos, ya que podemos decir muchas cosas positivas pero si nuestra actitud dice lo contrario los muchachos lo perciben de inmediato y acaban con la imagen que el alumno viene buscado de un profesor.

Ser docente en la educación media superior, o sea, ser docente de personas que pasan de la niñez a la adolescencia, es un reto profesional ya que sin tener conocimientos pedagógicos tenemos que saber lidiar con bromas, enojos, faltas de respeto y líos de muchachos que nos ven como enemigos por llamarles la atención o darles un examen con un cinco.

Este reto creo que todos los que estamos aquí lo hemos superado de alguna u otra forma. ¡Bien por todos!

La mayor satisfacción que tengo de la docencia es cuando los ex alumnos nos visitan y me platican como les va en la universidad, como les sirvieron todos los temas que difíciles o fáciles llevamos en el transcurso del bachillerato y nos dan las gracias a pesar de todas las llamadas de atención que recibieron por parte nuestra.

Me siento bien cuando lo hacen, siento que mi esfuerzo valió la pena.

La insatisfacción que he vivido como docente, o más bien la desilusión que he tenido es la apatía que tienen los alumnos, la actitud de la mayoría, no quieren batallar, pelear por un sueño que pueden alcanzar, pero, no lo buscan. Realmente asisten a clase por que sus papas los mandan no porque tengan la meta de terminar sus estudios, son pocos los que tienen en mente este sueño.

Todo esto se debe al mundo que esta de cabeza, al mundo que realmente estamos dejando a las generaciones próximas.

También lo atribuyo un poco o un mucho a la desintegración familiar que el alumno vive actualmente, a veces la escuela la ven como el lugar al que pueden huir de sus problemas.

Creo que me extendí bastante una disculpa.

Espero sus comentarios

Gracias